Las cifras detrás de la elección
El molibdeno funde a 2620 °C, conserva resistencia útil donde la mayoría de los metales ya han cedido, conduce bien el calor (unos 140 W/m·K) y se dilata poco. En vacío, su baja presión de vapor evita contaminar el horno.
Dónde se utiliza
- Resistencias calefactoras y escudos térmicos
- Estructuras de zona caliente, raíles y soportes
- Navecillas, bandejas y crisoles de sinterización
- Fijaciones de horno que deben aguantar el calor
Ventaja práctica
Las piezas duran más, mantienen su forma bajo carga y conservan limpia la atmósfera del horno, reduciendo el coste por ciclo a lo largo de su vida útil.